la asertividad bien empleada por Olga Castanyer

Olga Castanyer:” El ego es un exponente de baja autoestima”.

Hoy dentro de la sección “Conversaciones con..” tengo el placer de presentar a Olga Castanyer.
La asertividad no forma parte del Diccionario de la RAE.  Hablamos mucho de ella, nos dicen que tenemos que serlo, pero realmente, ¿Qué es?
Se nos dice que trata de ser afirmativo. Yo puedo ser afirmativo en lo que pienso, en lo que quiero. ¿Pero se es respetuoso con los deseos y derechos de los demás? Por lo que vemos últimamente en la televisión, es algo que escasea.
Asertividad, como nos dice Olga, a lo largo de la entrevista si que es afirmar nuestro propios derechos, pero respetando a la vez el de los demás.
¿Somos capaces de respetar ideas diferentes a las nuestras? ¿Hacemos lo posible para que se impongan nuestras ideas cueste lo que cueste? ¿Son los lideres de hoy en día de respetar ideas diferentes a las suyas y venidas de gente que no está en tu mismo estatus?
De estas y otras muchas cosas más, tuve el placer de conversar con Olga. Autora de libros como “La asertividad: Expresión de una sana autoestima”,  “Asertividad en el trabajo” o “Voy a ser asertiva” entre otros muchos bestseller de referencia en el campo de la Asertividad y Autoestima.
Gracias Olga, por hacernos ver la capacidad del ser humano para crecer y ser feliz.
.- ¿Quién es Olga Castanyer?
Una psicóloga, madre, hija, amiga de sus amig@s  y pareja, …que cree que su contribución a que el mundo mejore es  ayudando individualmente a las personas que lo necesitan.
.- ¿Cuál es la mejor inversión que puede hacer un ser humano por menos de 20 euros?
Dar un parón en sus actividades cotidianas y cuidarse, yendo a tomar un café rico ( o una cervecita…) con alguien querido.
.- ¿Cómo definirías la asertividad para alguien que nunca ha oído la palabra?
Es la capacidad de autoafirmar los propios derechos, respetándose a sí mism@ y respetando a la vez a los demás.
.- ¿Es la inteligencia emocional la asignatura que falta en nuestro sistema educativo?
Por supuesto. Tendría que estar presente a nivel transversal, no como una asignatura suelta. Para ello hace falta una formación en profundidad del profesorado, para que no se pase a contemplarlo como una mera disciplina a evaluar.
.- Se nos promulga a ser asertivos, de sus beneficios… ¿Ser demasiado asertivo, tiene contraindicaciones?
Es difícil ser “demasiado asertivo”, si con ello se entiende rozar la agresividad, porque la propia definición de asertividad conlleva el respeto a la otra persona.
Pero sí podemos cometer errores  si nos “entusiasmamos” demasiado con la asertividad, en la línea de sentir la necesidad de decirlo TODO, expresar en cada momento cómo nos estamos sintiendo, etc.  Por muy asertivos que seamos, tenemos que tener en cuenta cómo va a caer la asertividad en la otra persona y entonces veremos que no siempre es necesario decir todo lo que pensamos y opinamos sobre las personas y las cosas. Es más, a veces es más prudente callarnos las cosas si decirlas nos perjudica o daña gratuitamente a la otra persona.
.- ¿Qué beneficios tiene la inteligencia emocional y asertividad de la mujer en las empresas?
Tanto la Inteligencia Emocional como la Asertividad conllevan una independencia emocional, es decir, no actuamos “para que los demás”…nos acepten, admiren, reconozcan, valoren, sino que seremos más capaces de gestionar nuestras propias emociones, separar las tareas de las emociones y centrarnos en la resolución de las cosas.
.- ¿Por qué se nos da tan mal decir  lo que sentimos y no defendemos  lo que pensamos?
Porque estamos excesivamente pendientes de lo que opinen los demás de nosotr@s, de la imagen que damos, de quedar bien….La expresión de emociones es un pequeño riesgo que pueden asumir las personas que se quieren y confían en sí mismas y no temen la evaluación de los demás.
.- Hace  unos días una persona me decía que lo de la asertividad, es un “sacadineros” como otro cualquiera. Que a día de hoy la gente va a lo suyo y no les importa las emociones, sus sentimientos ni así… ¿Qué les dirías a esa persona?
La pobre asertividad no es un sacadineros en sí- el que quiera sacar dinero de los demás lo va a hacer con cualquier concepto que esté de moda.
…Y está de moda precisamente porque hay una necesidad de conectar de otra forma con un@ mism@ y con los demás. El modelo “cada uno va a lo suyo” no funciona y el ser humano busca algo más.
Al fin y al cabo, aunque no nos demos cuenta conscientemente, lo que nos mueve y guía son precisamente nuestras emociones.
.- ¿Cuál es la 1 recomendación que darías a una persona que no sabes decir NO?
Que intentando agradar a los demás no va a conseguir nunca sentirse bien. Ella tiene que velar de sí misma y no esperar que los demás lo hagan. Y eso pasa por consultar consigo mism@ las cosas y expresar sus opiniones- la sensación de ser coherente con una misma es mucho más rica que la de ser aceptada por los demás.
.- ¿Qué ingredientes tiene una autoestima sana?
– Confianza en un@ mism@
– Una actitud de cuidarse y velar de sí mism@ y la convicción de que nadie va a hacerlo por ti
– Atender las emociones y el  cuerpo: son nuestras señales de alarma!
– Tener un Autoconcepto positivo, pero realista
.- ¿Entre autoestima y ego, cuánta distancia les separa?
No tienen nada que ver, aunque algunos autores últimamente los igualen.
Para mí, la autoestima es independencia emocional – el ego, dependencia. Cuando hay un ego elevado, estoy queriendo demostrar algo, quiero que me reconozcan, admiren, envidien….es decir, dependo de los demás para sentirme bien.
El ego es precisamente el exponente de una baja autoestima.
Cuando hay una buena autoestima me siento igual a los demás, somos personas, ni más ni menos que l@s que nos rodean.
.- Las relaciones de hoy en día se basan en el apego, en el miedo, celos y en el reclamo de cariño. ¿Qué nos pasa?
¿Las relaciones de hoy en día? ¡Y las de siempre!
No nos enseñan a querernos y respetarnos incondicionalmente, buena parte de la educación está basada en “vales si….” sacas buenas notas, rindes mucho, eres muy popular, te vendes bien…..no tenemos una buena educación emocional, pero sí tenemos como seres humanos unas necesidades de cariño y valoración que buscamos cubrir incesantemente con los pocos medios que nos proporciona la educación tradicional.
.- ¿Cómo es una empresa inteligente emocionalmente?
Tiene muy en cuenta que el ser humano, aparte de sus capacidades cognitivas, lleva “pegadas” las emociones y que, al final, éstas son las que guían la motivación, las relaciones entre las personas, incluso las negociaciones. No se pueden obviar. Y una empresa inteligente emocionalmente tiene en cuenta el factor emocional e intenta que sus trabajador@s se sientan bien consigo mismos y con los demás miembros del equipo, a fin de estar motivados y rendir mejor.
.- ¿Cuál es tu definición de felicidad?.
Para tener la capacidad de ser felices, tenemos que sentirnos coherentes y en paz con nostr@s mism@s.
A partir de ahí, la felicidad es el cúmulo de momentos felices: aun en las peores circunstancias, si somos capaces de acumular dentro de nosotros pequeños momentos felices – viendo algo bonito, escuchando música, riéndonos con alguien…-, éstos nos irán dando paulatinamente  la sensación permanente de “aunque me esté yendo mal, en el  fondo, yo estoy bien”.
.- Una reflexión para los lectores del blog.
La que me decía mi madre cuando era pequeña: hay que ser como una piedra que cae al agua. Al principio parece que no ocurre nada, pero poco a poco se van formando círculos cada vez más grandes, cada vez más grandes….hasta que todo el lago es un círculo impactado por esa piedra.

Maria Shaw recibe premio por su trayectoria en turismo

Ayer no pude estar para aplaudir como se lo merece y he hecho en infinidad de veces a la mujer que enseña a soñar a miles de personas y generaciones con sus relatos de viaje. María Shaw, es una amiga que siempre hace de la experiencia turística  un mundo a visitar. También a las colegas  que hoy recibieron reconocimiento en el Ministerio de Turismo: Ana Claudia Caram Rivero, Larissa Perdomo, Mónica Rossi Tarnovski, Ana Salom, Elsa Curbelo, Liliana Chevalier, Paola Perelli.

los invito a Rocha en turismo.

La Organización de Gestión de Destino - Rocha, realiza la Segunda Camaronada: identidad gourmet, durante Semana de Turismo, precisamente el 24 de marzo en Barra de Valizas. Un festival gastronómico donde diferentes chefs de Rocha e invitados exponen sus platos elaborados en base a camarones para que todos podamos degustar. 
La Camaronada se realizará junto al arroyo Valizas. En caso de vientos fuertes, se llevará a cabo en la explanada frente al Centro de Informes. Si llueve se suspende y se notificará en nuestras redes sociales.
Muy pronto informaremos sobre la programación, chefs invitados y cómo adquirir tus tickets. Se beneficiará una Escuela de la zona.
Por consultas puedes comunicarte al 1955 int. 3100 o info@turismorocha.gub.uy

Semana del Camarón

Durante Semana de Turismo Barra de Valizas te espera con su Primera Semana del Camarón, del 24 al 31 de marzo, con múltiples actividades para disfrutar en familia.

Zafra del camarón en Rocha

Entre febrero y marzo los pescadores artesanales de las lagunas de Rocha y Castillos y del arroyo Valizas se encuentran en plena zafra del camarón, que luego son degustados en festivales como la Camaronada y restaurantes de todo el departamento.

Alojamiento para Semana de Turismo

Mientras tanto encuentra alojamiento en Rocha para disfrutar en Semana de Turismo y por supuesto asisitir a la Camaronada.
Foto de portada: Las Rocas Restó en La Paloma.

Reflexión para elegir sucesor en la empresa

"Un exitoso hombre de negocios se estaba haciendo viejo y sabía que era el momento de elegir un sucesor para hacerse cargo del negocio.

En lugar de elegir uno de sus gerentes o sus hijos, decidió hacer algo diferente. Él llamó a todos los jóvenes ejecutivos de su compañía en conjunto.

Dijo: "Es hora de que me retire y elegiré el próximo Director . He decidido elegir a uno de ustedes. " Los jóvenes ejecutivos se sorprendieron, pero continuó el jefe. "Hoy voy a dar a cada uno de ustedes una semilla- una semilla muy especial. Quiero que planten la semilla, le pongan agua y vuelvan aquí dentro de un año con lo que ha crecido de la semilla que les he dado.
Luego juzgaré las plantas que traigan y el dueño de la planta que yo elija será el próximo Director.

Un hombre, llamado Jim, estaba allí ese día y al igual que los otros, recibió una semilla. Fue a su casa y con entusiasmo le contó a su esposa la historia. Ella le ayudó a conseguir un bote, la tierra, la composta y plantó la semilla. Todos los días, añadía agua y miraba si había crecido algo la planta. Después de unas tres semanas, algunos de los otros ejecutivos comenzaron a hablar de sus semillas y de las plantas que comenzaban a crecer.

Jim, miraba su semilla, pero nada que crecía.

Tres semanas, cuatro, cinco semanas pasaron, todavía
nada.

Por ahora, otros hablaban de sus plantas, pero Jim no tenía una planta y se sentía un fracaso.

Pasaron seis meses - aún no había nada en el bote de Jim, sólo sabía que había dañado su semilla. Todo el mundo tenía árboles y plantas altas, pero él no tenía nada. Jim no le dijo nada a sus colegas, sin embargo, mantuvo regando y fertilizando la semilla - deseaba que la semilla creciera.

Un año pasó y por último todos los jóvenes ejecutivos de la empresa trajeron sus plantas delante de el Director general para la inspección.

Jim le dijo a su esposa que no iba a llevar un bote vacío. Pero ella le pidió que fuera honesto acerca de lo sucedido. Jim se sintió mal, pensó que iba a ser el momento más embarazoso de su vida, pero sabía que su esposa estaba en lo cierto. Tomó su bote vacío y lo llevo a la sala de juntas.

Cuando Jim llegó, se sorprendió de la variedad de plantas cultivadas por los demás ejecutivos. Eran hermosas, en todas las formas y tamaños. Jim puso el bote vacío en el suelo y muchos de sus colegas se rieron, algunos sentían pena por él!
Cuando el Director llegó, examinó la habitación y saludó a sus jóvenes ejecutivos.

Jim sólo trató de esconderse en la parte posterior. "Vaya, qué grandes plantas, árboles y flores que han crecido," dijo el Director . "Hoy en día uno de ustedes será nombrado Director en reemplazo mío!"

De repente, el Director vio a Jim en el fondo de la sala con su bote vacío. Ordenó al Gerente Financiero traerlo al frente. Jim estaba aterrorizado. Pensaba, 'El Director sabe que soy un fracaso! Tal vez me va a despedir! "

Cuando Jim llegó a la parte delantera, el Director le preguntó qué le había pasado a la semilla - Jim le contó la historia.

El Director pidió a todos sentarse, excepto Jim. Miró a Jim, y luego anunció a los jóvenes ejecutivos, "He aquí a mi lado su nuevo Director !

Su nombre es Jim! Jim no lo podía creer.

"¿Cómo podía ser el nuevo Director ? Dijeron los otros.

A continuación, dijo el Director : 'Hace un año, les di a todos en esta sala una semilla. Yo les dije que tomaran la semilla, la plantaran, la regaran con agua y la trajeran de vuelta a mi hoy. Pero yo les di a todos semillas muertas - no era posible que crecieran.

Todos ustedes, a excepción de Jim, me han traído árboles, plantas y flores. Cuando encontraron que la semilla que yo les di no crecería, la sustituyeron por otra semilla . Jim fue el único con el coraje y la honestidad que me trajera un bote con mi semilla que le di.
Por lo tanto, él es el que será el nuevo
Director ! "

Recuerden:

* Si plantas honestidad, recogerás confianza

* Si plantas bondad, cosecharás amigos

* Si plantas humildad, cosecharás grandeza

* Si plantas perseverancia , cosecharás felicidad

* Si trabajas duro,
cosecharás el éxito

* Si plantas perdón, cosecharas la reconciliación
Y si lo leíste hasta aquí por favor hazlo con tus hijos y familiares, compártelo con tus compañeros y amigos y verás mañana un mejor país.

inscripción al curso de introducción al coaching abiertas para Perú

sujeto a 10 participantes
info@altagerencia.es

La escuela de Coaching de Jacobo Malowany ya ha dictado cursos en Argentina, Bolivia, España y Uruguay.  Título acreditado internacionalmente. Fuente laboral y liderazgo empresarial.

¿Qué es ser coach, facilitador del potencial humano?

Los cambios de la economía del último cuarto del siglo XX han reconfigurado ciudades como Nueva York, Londres, Tokio, Barcelona, San Pablo, México o Buenos Aires

ENTREVISTA A SASKIA SASSEN
«Una ciudad global paga un costo social alto, no es simplemente una fórmula para que todos estemos contentos»
Para la renombrada autora de "La ciudad global", la conformación de ese tipo de ciudades trae mucho dinamismo. Pero al mismo tiempo genera nuevos desafíos políticos y desventajas. Rechaza la idea de que las ciudades globales sean producto únicamente de la economía global. Y avisa del surgimiento, en ese marco, de nuevas fuerzas sociales y políticas. 

Por Juan Pablo Palladino y Lucio Latorre
juanpabloteina@yahoo.es / lucioteina@yahoo.es

Los cambios de la economía del último cuarto del siglo XX han reconfigurado ciudades como Nueva York, Londres, Tokio, Barcelona, San Pablo, México o Buenos Aires, cada una en su medida y con sus particularidades. Territorios donde se articula la nueva economía, aquella que depende de las tecnologías de la información, y donde se encarnan las modalidades sociales y urbanas del orden mundial avanzado. Desde la arquitectura, con edificios emblema que alojan al poder financiero y a los servicios de producción punta, hasta la sociedad, con la aparición de nuevos estilos de vida y una evidente polarización de la población según estén dentro o fuera, incluidos o excluidos.
Ciudades que evidencian el dramático cambio que sufrió el sistema de la política interestatal a partir de la década del 80. Entonces los estados nacionales cedieron a la desregulación, la privatización y la apertura de sus economías a las firmas extranjeras. Empezó a crecer la participación de actores de las economías nacionales en el mercado global. Y, con ello, la conformación de esa urbes en nodos de la globalización.
La estructuración de estas ciudad, hace más de dos décadas, llamó la atención de la socióloga Saskia Sassen, una holandesa que residió hasta su juventud en Argentina y que ahora lo hace en Estados Unidos. Entonces se dispuso a estudiarlas. Más tarde sugirió la teoría de la ciudad global, que dio nombre a su principal obra, y que la convirtió en una reconocida especialista en dinámicas urbanas del nuevo capitalismo.
Sassen enseña sociología en la Universidad de Chicago y, como invitada, en la London School of Economics. Completan su colección otros libros, como Contra-geografías de la globalización; Género y ciudadanía en los circuitos transfronterizosLa soberanía en la era de la globalización; Traficantes de sueños y ¿Perdiendo el control? De este último, confiesa antes de la entrevista, opina que la traducción del título al castellano por parte de la editorial ha sido un tanto «tremendista».
¿Qué entiende por nueva economía?
Es un concepto muy ambiguo, porque nuevas economías han pasado por todos los siglos. Pero en el contexto actual, en un cierto tiempo y espacio, es aquélla que usa de manera muy intensa las nuevas tecnologías de la digitación; tanto para cuestiones de redes interactivas como de softwarede servicios que se pueden vender. No tanto objetos, más bien servicios. Y refiere también a cómo eso se va expandiendo y va alterando sectores de la economía. Sectores que quizá están produciendo algo que no es digital, sí, pero cuyo proceso de producción, de distribución, de concepción o de ejecución este componente está presente.
Esta definición tan amplia implica que hay muchas modalidades a través de las cuales este fenómeno afecta a las distintas ciudades. Y como en mi investigación yo no puedo manejar un concepto tan amplio y general, raramente utilizo el de nueva economía: lo encuentro demasiado general. Es una imagen muy poderosa pero no me es útil.
Muchas ciudades modernas se conformaron a partir de la industrialización. ¿Cómo afecta la nueva economía a las ciudades? Por otra parte, ¿cuáles son realmente las que se ven afectadas?
Esta nueva modalidad de producción y distribución, que usa esta nueva tecnología, forma parte de todos los sectores económicos. Si bien lo hace mucho más en las finanzas que en la agricultura, también está en ésta. Y afecta a distintas ciudades en una variedad de modos. A mí lo que me ha interesado comprender se refiere a la dinámicas más profundas en urbes complejas, entre las cuales están las ciudades globales (porque también hay ciudades complejas que no son tan globales). Así entramos en un debate familiar: con estas tecnologías algunas de las viejas lógicas que explicaban la aglomeración urbana dejan de tener tanto peso.
Una nueva tendencia de urbanización...
En realidad la mitad de la tendencia. La otra es que, para ciertos sectores, especialmente los de punta, la posibilidad de la dispersión geográfica de sus actividades –por ejemplo, la posibilidad de Mc Donald's de desparramarse como una firma financiera con filiales e inversiones por todo el mundo-, genera una necesidad contraria. Es decir, una necesidad de funciones de comando que, irónicamente, implican una reterritorialización, una nueva lógica de aglomeración. Para ciudades más pequeñas, esa tendencia puede tener toda una multiplicidad de consecuencias. Entonces, a distinta escala, esta tendencia es una mezcla de dispersión geográfica y reterritorialización en forma de aglomeración urbana de ciertas actividades de punta. Eso se evidencia en muchas ciudades, también en las que no tienen nada que ver con la globalización, porque encuentran esas dinámicas a nivel de su economía nacional.
Cada vez más ciudades se lanzan, a veces de manera precipitada, a construir edificios-emblemas, encarar importantes transformaciones urbanas y organizar grandes eventos. Hay quienes dicen que esto es indispensable para atraer inversiones y hacer «ciudad global».
Sólo es una cuestión de una fase. Cuando desarrollé este modelo corría la década del 80, y eso se empezaba a vislumbrar en ciudades como Nueva York o Londres, que sufrían la bancarrota, con crisis fiscales enormes en la década anterior y todas las predicciones de que estaban terminadas. Y en los ochenta vemos una serie de intervenciones que restablecen el espacio urbano a unos precios muchos más altos. Ahora bien, lo que yo no me esperaba era que esa dinámica se diera en los 90 también en Beirut, en Buenos Aires, en todo el mundo.
¿Una dinámica necesaria, entonces?
Yo lo plantearía, más bien, por medio de dos cuestiones. La primera: si es necesaria para el desarrollo urbano en esta época. Porque todo tiene su historicidad, aquí nada es eterno, de la misma forma que la crisis fiscal de aquellas ciudades no duró para siempre. Dentro de esta historicidad, ¿es necesario para el desarrollo urbano o es un posible modelo que genera rentas para un suficiente número de sectores del poder que lo ven atractivo? Este tipo de inversiones se da por todo el mundo, de forma impresionante. Esta noción del edificio más alto, de arquitectura que refleja el poder simbólico, es en ciertos casos una especie de modelo, que también se observa en ciudades asiáticas.
Por otro lado, hay una expansión de un cierto tipo de firma, de empresa, y de un cierto tipo de trabajador (de oficina, de alto nivel profesional) que tienen una capacidad de renta enorme, que se encuentran en un mercado global competitivo, y para los cuales estar en determinadas ciudades, en determinado edificio, etcétera... importa. Forma parte de un ambiente espeso que mezcla cuestiones simbólicas con cuestiones de necesidad real. Aunque no creo que sea sólo de necesidad.
CIUDADES GLOBALES
Algunos critican que las «ciudades globales» están más conectadas y complementadas entre ellas que a su entorno, al que le dan las espaldas.
Eso es una tendencia básica muy importante, lo cual no significa que opera con la misma intensidad en todos lados. Por ejemplo, Nueva York o Londres representan realmente ese caso. O sea, que no importa demasiado lo que pasa en el entorno, no importa demasiado la economía regional, la cual puede incluir manufactura, industria. Pero en ciudades que pertenecen al nivel sub-global, observamos una exageración del papel de la ciudad principal —esto es: del centro financiero y comercial—, que nos recuerda al viejo colonialismo. Esas ciudades articulan un espacio económico nacional con los circuitos globales. Así, con la globalización, especialmente en el sur, en la década de los noventa, se vuelve a ese tipo de articulación.
¿Cómo pasa con Buenos Aires?
En la urbanística clásica, se entendía que la jerarquía urbana integraba al territorio nacional. Entonces, cuando una ciudad como Buenos Aires se vuelve ciudad global como lo hizo en los 90, integra el territorio nacional, con un objetivo muy estrecho y con formas especializadas de articulación. Formas que llevan a la extracción de valores de la economía nacional y su inserción en circuitos globales... y vaya uno a saber dónde para la renta. Puede hacerlo en Nueva York, en inversiones argentinas en España. Se trata de un aspecto muy problemático, una nueva versión, con diferencias, de esas viejas pautas del colonialismo. En Argentina siempre hablábamos de cómo las redes de ferrocarriles tenían como intención conectar al interior con Buenos Aires en vez de conectarse entre ellas. Ahora, eso pasa otra vez.
¿Y cómo desempeña, por ejemplo Buenos Aires, ese papel de ciudad global en el contexto nacional?
Una temática que es crucial en mi análisis refiere que hay que pensar en esos centros financieros, y a las finanzas en general, no simplemente en términos de flujo de dinero. Sino como actores con la capacidad de volver líquidos valores económicos que en el pasado pensábamos que eran sólidos, y una vez vueltos líquidos, pueden circular como instrumentos financieros en circuitos globales. Por ejemplo, antes, si tenías la propiedad de un edificio, sobre lo que tenías propiedad era el edificio, la construcción en sí. Ahora existe el instrumento financiero que representa al edificio. Uno tiene propiedad sobre ese instrumento, al que puede vender, comprar nuevamente y volver a vender, y lo puede hacer en cualquier lado del mercado global. A eso me refiero con volver líquidos valores económicos nacionales. Una ciudad como Buenos Aires cumple una función enormemente sofisticada en ese trabajo de licuar, que se da tanto a través de profesionales y empresas argentinas como de filiales de compañías extranjeras.
Entonces, podríamos afirmar que las ciudades globales son aquéllas que han logrado adaptarse a la economía globalizada, y donde se sitúan los principales actores del poder que manejan el capitalismo global.
Se puede decir eso. Son nodos de ajuste de este sistema. Un ajuste que conlleva la reinvención del espacio central, del espacio valorizado de la ciudad, y que puede estar en el centro mismo o, como en el caso de Argentina, en una región metropolitana. Ese ajuste no es simplemente una decisión, implica toda una revalorización del entramado urbano y un desplazamiento de quienes no entran en esta modalidad. Para mí, la ciudad global tiene dos funciones productivas: una, justamente, la de facilitar, manejar, parte de lo que llamamos «la economía global», la cual no existe simplemente en los mercados electrónicos sino que nace en esas urbes. Esa red de 40 ciudades globales que surge en los 90 cumple la función de expandir la economía global. No responde a una decisión de los jefes urbanos de esas ciudades. La segunda función es política en dos sentidos: desestabiliza viejas políticas de clase y genera nuevas modalidades políticas.
¿Por ejemplo?
Emergen dos actores estratégicos. La ciudad global representa un momento en la trayectoria del capital globalizado donde ese capital tan electrónico, poderoso, elusivo, invisible, se vuelve hombres y mujeres, y se convierte en una necesidad de edificios y de infraestructura. En tanto, se vuelve hombres y mujeres que lo quieren todo en el circuito de las oficinas de producción y también en el circuito de reproducción social: sus estilos de vida, sus casas, etcétera. Esa fuerza enorme, privada, se materializa. Se vuelve, hablando en términos marxistas, fuerza social;  una fuerza social muy distinta de la vieja burguesía.
Junto a ésta, hay una segunda fuerza social emergente: un nuevo plantel de trabajadores, que no son los antiguos sindicados, y que incluye empleados muy vulnerables, a menudo migrantes o inmigrantes, mujeres, ciudadanos minimizados (como los negros, en Nueva York, o los argelinos, en Francia). Trabajadores desprotegidos, que ocupan una posición sistémica en estas ciudades globales, porque también son parte de las dinámicas de la globalización; no todos pero sí muchos. Ellos también logran emerger, forman esa especie de lo que Marx llamaba el Lumpen, aunque conforma un error verlo como tal, ya que constituyen una nueva fuerza social.
¿Cómo conviven estas dos fuerzas sociales?
La pregunta que yo me hago es en qué momento estas dos fuerzas sociales se encuentran en combate político. Porque no hay mucho de esto, hay mucha opresión, mucha desigualdad, explotación, pero combate... Las luchas son, más bien, micro-sociales, donde hay mucho anarquismo: los que ocupan casas; la defensa de sectores de bajo nivel social para que sus espacios no se vuelvan apartamentos de lujo, lo cual implicaría su desplazamiento; la lucha contra policías que intentan limpiar una parte de la ciudad para que se vuelva más manejable para un nuevo circuito social, como ocurrió en Río de Janeiro o Sao Paulo. Ésas, para mí, son micro-luchas políticas donde este capital globalizado se confronta. Hay un momento político ahí, que incluye a esa parte de la sociedad que Marx hubiera llamado Lumpen pero que aquí se vuelven actores políticos. Y muchas de las formas de violencia que vemos en la ciudad, que llamamos violencia urbana porque no es como la violencia del robo o del asesinato, expresan esa lucha política. La ciudad global conforma un espacio que también genera esos actores políticos, no simplemente refiere a un aspecto de la economía global.
Cabe preguntarse sobre si la aparición de estos nuevos actores políticos exigen una reformulación de las instituciones de gobierno.
En muchas de estas ciudades, el gobierno no se ha comportado brillantemente. Pascual Maragall, en su etapa como alcalde de Barcelona, supo cómo manejar esto: si bien no eliminó la desigualdad, la manejó de una manera que permitió una redistribución de los beneficios. La Buenos Aires de los 90, donde hubo un dinamismo económico espectacular a nivel urbano, generó una miseria en las viejas clases medias. Esto es: surgió un plantel de profesionales de mucho ingreso, se embelleció y renovó parte de la estructura de la ciudad, pero no hubo distribución de beneficios. Mientras que en Barcelona se supo cómo redistribuir para que también los sectores populares pudieran extraer alguna ventaja de ese enorme dinamismo que se dio en los últimos 20 años en estas ciudades. Ése es uno de los grandes problemas de gobiernos nacionales y locales, dependiendo de qué parte del mundo se está hablando. Y responde a que los políticos no entienden casi nunca las dinámicas urbanas.

¿OTRA GLOBALIZACION ES POSIBLE?

Las desigualdades de la globalización neoliberal son cada vez mayores. El sociólogo catalán Manuel Castells dice que si se sigue esta tendencia terminaremos viviendo en universos paralelos. ¿Exagera?
Ya hay un poco de esto. De hecho, la ciudad global no es la descripción de toda una ciudad, sino un modelo analítico que trata de captar ciertas dinámicas urbanas estratégicas y los espacios en los cuales éstas se materializan. Así, hay muchas partes de la ciudad que no aparecen en esas dinámicas, casos muy extremos, como el barrio Bronx, en Nueva York, donde la miseria es enorme. Pero opino muy diferente a Castells, con quien en muchas cosas coincido, en cuanto a que, volviendo a la función política, encuentro que algunas de estas clases de trabajadores, medias lumpen, tienen una posición sistémica dentro del espacio económico que conforma la ciudad global. Un lugar que los posiciona como actores políticos, como parte del capitalismo avanzado globalizado. Como el código que utilizamos no nos permite captar esta conexión, hay que refutar el código. ¿Cómo el inmigrante que no habla inglés en Nueva York puede ser parte del sector avanzado? ¿Cómo puede serlo del sector globalizado? Y sí, puede serlo. De hecho, lo es. Pero para entenderlo hay que trazar cuáles son los circuitos que conectan estos mundos económicos con las finanzas globalizadas. Entonces, aunque parecen ser mundos paralelos, forman todos parte del capitalismo actual, y que en la ciudad global asume su forma más avanzada.
Existe un discurso muy fuerte que señala que la globalización es un proceso «inevitable». Y sus detractores la explican como una excusa que ayuda a los peces gordos del mercado a concentrar poder. ¿Otra globalización, más justa, es posible?
Emergente una globalización de sectores sociales donde se ubican los movimientos de Porto Alegre, los activistas del medio ambiente, los de los derechos humanos... Emerge una globalización que es política, de resistencia, de ciertas formas de acción política, pero también de acción social, de acción legal. Hay una serie de proyectos sociales, cívicos, de ley; mucho de lo que se está haciendo en el ámbito nacional es una forma de globalización político-legal-cívica que contesta al neoliberalismo, que lo resiste. Y que, a su vez, se siente como global, no como anti-global, sino como lo que ahora llamamos la otra globalización. Y es muy importante reconocerlo.
Otro tipo de globalización que permite esperanzarse...
Sí. Ahora bien, también hay otra globalización, u tercer tipo, que es criminal. La de los traficantes de drogas, los de personas, el terrorismo internacional organizado. Mafias que usan las infraestructuras de la globalización para sus objetivos. Hay, al menos, tres globalizaciones muy poderosas. La más, la que domina, es la económica neoliberal. Pero yo creo que ningún poder formalizado —y esta economía está bastante formalizada a través de las políticas que todos los países participantes en ella han trazado, y que facilitan y permiten la existencia de mercados y empresas globales, porque eso no cayó del cielo—, ningún gran poder formalizado duró para siempre. Con excepción de la Iglesia Católica, claro, que parece que no deja de durar. No lo hizo,  el Imperio Británico, tampoco el Norteamericano, y no lo hará este modelo tan brutal que está destruyendo a más de cincuenta economías. Es un sistema muy poderosa, sí, pero no va a durar para siempre, al menos bajo esta modalidad. Eso sí, habrá otras que serán igualmente poderosas, igualmente destructivas. La dinámica puede desarrollarse, por ejemplo, en la dirección de generar espacios protegidos. Hace 10 años muchos me preguntaban acerca de la posibilidad de que el mundo se desarticule, por un lado, en una serie de ciudades privilegiadas y, por otro, en una especie de desastre. Eso es posible, seguramente la peor modalidad.
Quedan inevitablemente rezagadas las numerosas ciudades que no cumplen los requisitos para adaptarse a esta economía globalizada.
Una ciudad global paga un costo social alto, ojo. Lo global trae mucho dinamismo pero también plantea un gran desafío de administración. O sea, que no es simplemente una fórmula para que todos estemos contentos. Por otra parte, hay muchas modalidades por medio de las cuales sobreviven esas aglomeraciones urbanas, las pequeñas, las no globales, a las que hace referencia en su pregunta. Y es que la economía globalizada es una parte muy pequeña de la economía total; una parte con gran poder, estratégica, sí, pero que existe junto a otra mucho mayor de actividades localizadas, regionalizadas, de ámbito nacional. Un ejemplo es el turismo de alta clase, como el de La Habana, en Cuba, donde las inversiones extranjeras han generado un espacio para viajeros de alto nivel. Y hay muchas otras tácticas, algunas muy buenas, otras no tanto, que se están usando y que encajan dentro de circuitos internacionales. A la par, hay ciudades que están sufriendo. En Estados Unidos, por ejemplo, algunas urbes se están empequeñeciendo, como ocurre con Detroit, que ha perdido capacidad económica y en la cual hay espacios que se vacían.
¿Coincide en que existe un discurso mediático que tiende a endiosar una imagen parcial de ciudad global? Un discurso interesado, quizá impulsado por sectores de poder que sacan ventaja de las dinámicas económicas que se dan en estas ciudades.
Sí, pero también hay mucha multivalencia en todo esto: no se puede hablar, simplemente, en términos de bueno o malo. Depende del manejo político de la situación. Una ciudad global puede abrir paso a un dinamismo económico enorme y generar dinamismos políticos muy interesantes; las luchas mismas son interesantes. El espacio de la ciudad globalizada es un espacio que está muy despierto, enérgico. Por eso me importa capturar las posibilidades políticas que se dan en ellos; el hecho de que el capital globalizado se vuelva fuerza social, que uno la pueda combatir. Es verdad que el discurso mediático ha generado imágenes de bellos edificios, bellos restaurantes, gente bien vestida, y se a transformado en una especie de mercado a través del cual se vende la imagen de las ciudades. Lo cual nos lleva al principio esta entrevista: existe un manejo simbólico del vocabulario.

Del citymarketing a la ciudad global

Me ha resultado muy interesante el dossier que publica La Vanguardia, sobre las ciudades globales. En el 2004 en el Congreso de CityMarketing ya cité en mi exposición del cierre del mismo que las ciudades seguían concentrando poder y que el tema trabajo e ingresos era el desafió del futuro. Bien en el resumen del dossier se explica mucho de estos temas. 

La ciudad global Alex Rodríguez El rasgo fundamental y permanente de los griegos fue el particularismo, que halló su expresión en las polis, las ciudades Estado. Para los filósofos, la ciudad tenía que tener un tamaño determinado. Platón sostenía que no debía de rebasar los 5.000 habitantes, y Aristóteles decía que todos sus ciudadanos debían de conocerse entre sí, al menos de vista.

Tanto Platón como Aristóteles o el arquitecto y urbanista Hipodamo, tildado de exagerado por planear una ciudad de 10.000 habitantes, se frotarían hoy los ojos de incredulidad: 28 megaciudades con más diez millones de habitantes hacen empequeñecer a muchos estados.Vanguardia Dossier analiza en esta nueva monografía el poder de las ciudades y su impacto en el orden mundial. 

Las ciudades globales están acumulando riqueza y recursos, están desempeñando un papel central como motores de la economía y están formando corredores urbanizados transnacionales que superan los límites de los estados (Curtis), como la llamada banana azul europea, una región de 110 millones de habitantes que se articula en torno al eje Manchester- Milán.
Esta ciudad global demanda talento de alta cualificación y trabajadores con bajos salarios (Sassen). Su sistema operativo estará basado en el talento (Borafull). Son ciudades conectadas (Khanna), redes de ciudades que configuran la geografía de la globalización corporativa (Taylor), en la que emerge China: el poder de las ciudades se está desplazando hacia el este (Remes y Ribeirinho).

Pero las ciudades en sociedad red no son estrictamente urbanas –en cada región metropolitana conviven el campo y la ciudad, áreas naturales y zonas residenciales…– y su poder se ve confrontado crecientemente con el contrapoder de los marginados (Castells).En Latinoamérica, la región más urbanizada del planeta, se está creando un patrón de urbanización en el que se registran enclaves con excelentes o adecuados niveles de condiciones de vida y otros que son inaceptables para grandes mayorías (Ziccardi).

La brecha de las desigualdades no sólo afecta a las naciones, también representa un importante desafío para sus ciudades. Unas ciudades que asumen sin complejos el desafío de intentar resolver problemas característicos de la vida moderna: la competitividad económica, la pobreza, los desafíos de la diversidad social y los imperativos de la sostenibilidad ambiental.

Nace un nuevo localismo (Katz y Nowak). La ciudad Estado, más allá del modelo Singapur (Tortajada y Biswas), resurge. Y plataformas como el C-40, una red formada por 91 ciudades entre las que se encuentran Madrid y Barcelona, combaten el cambio climático. Como también lo hacen 300 alcaldes estadounidenses que se han comprometido a respaldar los acuerdos de París que su presidente, Donald Trump, no cumplirá (Watts). Benjamin Barber, el prestigioso teórico político recientemente fallecido, reivindicó la creación de un parlamento global de alcaldes y al alcalde como figura política global.

Porque la ciudad global ya existe, y será central en la política del siglo XXI.
Se ha producido un error en este gadget.

LinkWithin

Related Posts with Thumbnails